Tramitar una Herencia

Certificados

Defunción. En primer lugar, tendrás que obtener el certificado literal de defunción de la persona que ha fallecido o causante. Para ello:
  • Si el Registro Civil está informatizado, pide el certificado por internet en la sede electrónica del Ministerio de Justicia: https://sede.mjusticia.gob.es . Te llegará el certificado por correo ordinario.
  • Si vas a hacer la solicitud en un registro civil no informatizado, tendrás que hacerlo presencialmente. Es bueno que pidas varios ejemplares del certificado literal, pues los necesitarás para hacer todos los trámites.
Últimas voluntades. Otro documento importante es el certificado de últimas voluntades, que afirma que el causante ha otorgado testamento y señala ante qué notario lo ha hecho. Para pedirlo, hay que esperar a que pasen como mínimo 15 días hábiles desde la fecha de fallecimiento:
  • La solicitud debe hacerse rellenando el modelo 790. Cuando ya está completado y se ha pagado la tasa correspondiente, puedes presentarlo presencialmente, por correo ordinario o por email.
  • Seguros. También es importante obtener el certificado de seguros de cobertura de fallecimiento. Es un certificado en el que se detallan los seguros de vida suscritos por una persona y con qué aseguradora los había contratado. También puede pedirse a través de la sede electrónica del Ministerio de Justicia. 

Copia del testamento

Notario. Una vez que tengas los anteriores documentos, pide al notario ante el que se otorgó el testamento una copia autorizada del último testamento otorgado. Para recibir la copia del testamento, tendrás que entregar el certificado literal de defunción y de últimas voluntades.
Si ese notario ya no trabaja, en la web del Consejo General del Notariado ( https://www.notariado.org ) puedes acceder a un localizador de protocolos para conocer qué notario tiene actualmente el archivo en el que se encuentra el testamento. 

Documentación sobre el patrimonio

Bienes y derechos. Por último, reúne la documentación acreditativa de los bienes y deudas que tenía el causante en la fecha en que falleció:
  • Inmuebles. Reúne las escrituras de propiedad de los inmuebles que tenía el causante, además de los recibos del IBI y los datos catastrales.
  • Cuentas. Pide que las entidades financieras en las que el fallecido tenía depósitos o inversiones te den un certificado con la titularidad y los saldos en la fecha de fallecimiento.
  • Otros bienes. Debes tener también el título de propiedad del resto de bienes que tuviese el causante.
Las declaraciones del IRPF y del Impuesto sobre el Patrimonio de los últimos ejercicios te podrán indicar qué bienes eran propiedad del causante.
 
Gastos y deudas. Si los gastos de entierro y de última enfermedad del fallecido han sido pagados por éste o por sus herederos y no estaban cubiertos por ningún seguro, necesitarás una copia de esas facturas. Debes tener también la documentación que acredite las deudas del causante a la fecha en la que falleció.

Aceptación

Puede Ser en Escritura Notarial o No

Escritura. Una vez que tengas los documentos que hemos indicado, los herederos ya podrán acudir a un notario para otorgar la escritura de inventario y de aceptación de herencia. Esa escritura, junto con el comprobante de autoliquidación del Impuesto sobre Sucesiones y del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, ya permitirá que se inscriban los inmuebles transmitidos a nombre de los herederos.
Sin notario. En ciertas ocasiones se puede aceptar la herencia sin tener que otorgar escritura pública ante notario, lo cual supone un ahorro económico. Se puede elegir esta opción, por ejemplo, cuando el fallecido ha nombrado a un solo heredero y no hay legitimarios.
Aquí se necesita una instancia firmada por el heredero y con firma legitimada por notario en la que, entre otros, se señalen los datos del fallecimiento y el parentesco que tiene el heredero con el causante. Esta instancia tiene acceso al Registro de la Propiedad a efectos de la inscripción de los inmuebles.

Impuestos

Impuesto sobre Sucesiones. Se tendrá que liquidar el correspondiente Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones hasta 6 meses después del fallecimiento. Si se encuentra que en la herencia no hay bienes líquidos para poder pagar, debes tener en cuenta lo siguiente:
  • Podrás pedir un aplazamiento de hasta un año sin tener que aportar garantías y pagando solamente los intereses de demora devengados desde la fecha de finalización del plazo de seis meses hasta la fecha de vencimiento final solicitada.
  • Asimismo, puedes pedir liquidaciones parciales del impuesto –referidas a bienes determinados– para poder tener dichos bienes y así poder pagar la liquidación definitiva.
Las entidades de depósito o las aseguradoras son responsables subsidiarias del pago del impuesto de modo que, para movilizar los fondos a favor de los herederos, éstos tienen que acreditar el pago del impuesto.
Esta liquidación parcial se considera a cuenta de la liquidación definitiva. Así, no tiene ningún coste extra.
                                                                                
Plusvalía municipal. De la misma forma, y refiriéndonos a los inmuebles que estén dentro de la herencia, si el Ayuntamiento pide dicho tributo, tendrá que liquidarse la plusvalía municipal. El plazo para hacerlo es de seis meses desde el fallecimiento, que se pueden prorrogar hasta seis meses más.
 
Registro de la Propiedad. También será importante inscribir los inmuebles en los registros de la propiedad que corresponda, con el objetivo de que la titularidad de dichos inmuebles esté a nombre de los herederos.
Se tiene que conseguir el certificado de defunción, el de últimas voluntades y el de seguros de vida, así como copia del último testamento. Con estos documentos se podrá otorgar la escritura de aceptación, liquidar los impuestos e inscribir los inmuebles en el Registro.