¿Utilizas tus talentos en el entorno laboral?

Supongo que para que puedas dar una respuesta a esta pregunta primero debes tener claro qué es exactamente el talento, además debes conocerte lo suficiente como para que puedas averiguar cuales los tuyos y por último debes aprender a desarrollarlos y ponerlos a tu servicio. Todo esto veremos en este artículo.

Comencemos por el principio:

Para que entendamos mejor qué es el talento he escogido esta definición de Francisco Yuste porque me gusta especialmente. “El talento tiene que ver con esa capacidad intelectual con la que ciertas personas parecen afrontar situaciones adversas y resolverlas satisfactoriamente sin un esfuerzo aparente, de forma natural”.

¿Cuáles son tus creencias acerca del talento?, ¿crees que es una capacidad con la que solo algunas personas nacen? Reflexiona acerca de este dato: A la edad de cinco años 98% de los niños posee las capacidades necesarias para ser un genio (curiosidad, creatividad, pensamiento divergente, mente abierta). Sin embargo 15 años después sólo el 10% mantiene esas capacidades. Si quieres profundizar acerca del modo en que el sistema educativo influye en el desarrollo del talento en los niños te invito a que veas este interesante documental:

Consideremos algo importante. Si quieres saber qué talentos posees primero debes conocerte bien. Es decir, si el talento es una capacidad innata es lógico pensar que tus talentos estarán relacionados con aquellas características que posees de forma natural. Te invito a reflexionar acerca de estas cuestiones:

¿Qué hemisferio del cerebro predomina en ti? ¿Es quizá el derecho? Creativo, pasional, imaginativo y especialmente dotado para las artes y la poesía. ¿O quizá el izquierdo? Más analítico, estratégico, práctico, con un gran dominio de los números y el lenguaje.

Por otro lado, ¿sabes cuál es tu temperamento?

Talento

¿Sabes cual es tu talento?

¿Sabes si eres Visual, Kinestésico o auditivo o qué tipo de inteligencia, de entre todas las que el profesor Howard Gadner nos habla, predomina en ti? Ten en en cuenta que cuanto más te conozcas más fácilmente detectarás qué talentos posees.

Seguro que ya habrás observado que si bien todo el mundo posee talentos no todo el mundo destaca de forma notable en la realización de su labor profesional. Esto puede ser, entre otras causas porque no todo el mundo desarrolla sus talentos. Una fantástica forma de hacerlo es a través del estado de Flow. ¿Sabes lo que es? Resumiéndolo mucho podríamos decir que fluimos cuando realizamos una actividad en la que nuestras capacidades están alineadas con el desafío al que nos enfrentamos de modo que la concentración es absoluta.

Estas son algunas de las características básicas de las experiencias de fluir:

  • Actividad desafiante que requiere de habilidades
  • Metas claras y retroalimentación inmediata
  • Se combinan acción y conciencia, es decir, nuestra atención está tan absorbida que dejamos de ser conscientes de nosotros mismos como seres separados de las acciones que realizamos
  • Concentración absoluta sobre la tarea
  • Sientes que puedes ejercer un control absoluto sobre la situación
  • El tiempo desaparece

¿Puedes recordar en que momentos estás en estado de flow? Es importante señalar porqué el estado de flow contribuye al desarrollo del talento. Al invertir toda nuestra energía psíquica en la tarea, llegamos a ser parte de un sistema de acción mayor que nuestra personalidad individual. Después de la experiencia, al volver a tomar conciencia de nuestro yo podemos constatar el crecimiento vivido y el logro de nuevas habilidades.

Podríamos profundizar mucho más en este interesante tema, por ejemplo, analizando algunos de los más destacados frenos al talento que existen sin embargo dejaremos este asunto para otra entrada. Sí me gustaría concluir con una fantástica cita de Francesc Torralba que en mi opinión resume de forma genial los ingredientes imprescindibles para desarrollar nuestros talentos naturales: «La excelencia es esfuerzo y humildad sobre un talento que te es dado»

Descubre tus talentos y ponlos a tu servicio. Verás los resultados.

Leasing o Renting

Queremos comprar un bien y tenemos dos opciones, pagar por entero el bien o financiarlo, dentro las múltiples variables de financiación las dos mas usuales,  son el Leasing y el Renting.

A la hora de elegir entre ambas para saber cual será la más óptima tanto para nuestra finanzas como el activo de nuestra empresa, tenemos que tener en cuenta como funcionan ambas opciones.

¿Qué es el renting?

El renting es una operación de arrendamiento de un bien sin opción de compra (se puede fijar de forma opcional). No existen limitaciones legales para una operación de renting, por lo que una empresa puede disfrutar de un bien para su uso (coche, maquinaria, etc.), incluyendo los gastos de mantenimiento, a cambio del pago de una cuota mensual fija durante el período que estipule con la financiera. Este tipo de operaciones se usa como alternativa a la tradicional, de compra del bien por parte de la empresa utilizando recursos propios o financiación ajena. Es interesante porque aporta ventajas desde el plano fiscal y desde el punto de vista operativo.

Ventajas fiscales del renting: entre las ventajas fiscales del renting están la posibilidad de deducir en que el gasto es fiscalmente deducible y el IVA cuenta como soportado.

Ventajas operativas del renting: las mayores ventajas operativas del renting son las relativas a los servicios adicionales que suelen acompañar a este tipo de contratos de arrendamiento, al encargarse la empresa que financia la operación de los gastos de la compra y también de los de mantenimiento, averías, seguros, etc.

¿Qué es el leasing?

El leasing es una operación de arrendamiento de un bien con opción de compra al finalizar la operación de alquiler. La duración mínima de un contrato de leasing financiero es de dos años, en los que la empresa puede disfrutar de un bien para su uso (coche, equipos, inmuebles, maquinaria, etc.), pero sin incluir servicios adicionales, como son los gastos de mantenimiento, a cambio del pago de una cuota mensual fija. Al final de la operación, la empresa puede ejecutar o no la opción de compra, incorporando el bien a su balance. Como excepción, los vehículos de empresa adquiridos mediante leasing se incorporan al activo de la empresa en el momento de la formalización del contrato, pero estableciendo una reserva de dominio, a favor de la empresa que financia la operación, por un período de tiempo que dura hasta el pago de la última cuota. Este tipo de operaciones se usa también como alternativa a la tradicional estrategia de compra del bien por parte de la empresa utilizando recursos propios o financiación ajena. Al igual que el renting, es interesante porque aporta ventajas desde el plano fiscal y desde el punto de vista operativo:

Ventajas fiscales del leasing: la principal ventaja fiscal del leasing es la posibilidad de optar a la amortización acelerada del bien, compensando los beneficios declarados durante los ejercicios.

Ventajas operativas del leasing: permite una opción de compra al final del contrato, pudiendo incorporar el bien al activo de la empresa.

Diferencias operativas del leasing y el renting

El leasing y el renting son modalidades diferentes desde el punto de vista operativo. En el leasing existe opción de compra, mientras que en el renting no, por lo que en esta última modalidad no se podrá incorporar el activo a la empresa, lo que no sería útil en el caso de maquinaria hecha a medida o de otros bienes que se quieran incorporar al finalizar el período de alquiler.

Sí resulta interesante el renting desde el punto de vista operativo cuando lo que se busca es disponer de un bien mediante un contrato de arrendamiento y dejar que sea un tercero quien se encargue de los gastos asociados a su uso (seguro, mantenimiento, averías, etc.). Este es el caso de bienes con un alto coste de mantenimiento, como los vehículos de alta gama para dirección o la flota de camiones para una empresa de transporte, que pueden ser contratados mediante esta opción y así liberar a la empresa de la responsabilidad de la gestión de los servicios asociados.

Diferencias fiscales del leasing y el renting

La fiscalidad del renting y el leasing es muy parecida. En una operación financiada con una de estas dos opciones, la diferencia entre hacerlo con leasing o con renting básicamente está en el impacto sobre el balance de la empresa:

Leasing:  el impacto de esta operación es doble, ya que queda recogido en el activo como parte del inmovilizado y en el pasivo como una deuda a largo plazo.

Renting: el impacto de esta operación se refleja como un gasto corriente más del ejercicio, con impacto en la cuenta de resultados.

A efectos de IRPF o Impuesto de Sociedades, Hacienda no admite la afectación parcial del bien contratado vía leasing o renting (hasta un 50%), lo que significa que los elementos que se utilicen para actividades económicas y personales de forma simultánea, no optarán a deducciones. La única excepción son los vehículos mixtos, o los de transporte de viajeros, los de agentes comerciales, los de enseñanza y vigilancia.

A efectos del IVA, ocurre que con los anteriores impuestos, la Agencia tributaria no considera deducible una parte de la cuota debido al uso mixto de vehiculo particular y de actividad empresarial.

Entonces, ¿qué es mejor, renting o leasing?

En conclusión, dependiendo de las ventajas fiscales y operativas que se quieran conseguir, habrá que elegir entre leasing o renting. ¿Cuál le conviene ? Depende siempre del bien y del tiempo de su utilidad, os damos algunas sugerencias se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • Si en algún momento se quiere incorporar el bien al activo de la empresa, habrá que elegir el leasing porque el renting no contempla la opción de compra.
  • Si se quiere altos costes de mantenimiento del bien y además la depreciación del bien es alta, la opción será el renting porque, además del disfrute del bien, permite disponer de servicios como mantenimiento, seguros, sustitución en caso de avería (según contrato) entre otros.
  • Si se quiere disponer de un balance más limpio, es opción es el renting frente al leasing porque el activo no entra en el balance de la empresa.
  • El renting es interesante cuando se quieren hacer fijos gastos variables, y así tener una mejor planificación financiera durante la duración del contrato del bien.
  • Si la operación es a corto plazo, no podrá plantearse un leasing financiero porque el mínimo legal es de dos años.

Si todavía no te ha quedado claro, nosotros te podemos resolver todas las dudas, contacta aqui