¿Traerá el sustituto del euríbor un encarecimiento mayor de las hipotecas?

¿Tiene el euríbor los días contados como referente hipotecario? ¿Se convertirá en otra víctima del fin del ‘boom’ inmobiliario y de la crisis financiera? Parece que la respuestas a estas preguntas no tardarán el resolverse. El Banco de España quiere que la banca utilice el ‘interest rate swap’ a 5 años y lo hará mediante una circular sobre transparencia de las operaciones a finales de abril.

 

¿Qué consecuencias tiene para los hipotecados? ¿A quién beneficia? Son las principales dudas que nos asaltan.

En primer lugar, para quienes tengan una hipoteca referenciada aeuríbor no habrá cambios, salvo que hipotecado y banco se sienten para cambiar las condiciones del crédito.

Con la adopción del nuevo índice se pretende minimizar la dependencia del sistema hipotecario a los tipos de interés interbancarios a un año, muy influenciado en los últimos años por la desconfianza entre las entidades financieras. En julio de 2008 al principio de la crisis, los tipos de interés se encontraban en el 4,25% pero el indicador superaba el 5,3%, más de un punto por ciento de diferencia, cuando lo habitual es de un 0,25%.

¿Pero qué pasa para los nuevos hipotecados?

El estallido de la burbuja inmobiliaria ha provocado un descenso en el precio de la vivienda, sin embargo, para compensar la caída de los márgenes que está sufriendo la banca la financiación está siendo más cara.

Como recuerda Miguel Ángel Alemany, director del portal inmobiliario pisos.com, “en los años del ‘boom’ los préstamos se otorgaban con tipos relativamente bajos para compensar la subida del euríbor. Ahora que la situación ha cambiado y para que la banca siga ganando lo mismo se sube el marginal hasta diferenciales cercanos al 3%”.

En cuanto a nuevas referencias, bancos y cajas están desarrollando una estrategia propia ante la subida de las provisiones por sus activos inmobiliarios en cartera “desviando la atención del euríbor y ofreciendo otros índices de referencia más estable”.

En ambos casos, euríbor más un diferencial alto o un nuevo mecanismo de referencia la consecuencia va a ser la misma: el encarecimiento de la hipoteca. Es decir, aunque el precio de la vivienda se haya ajustado, el dinero prestado para pagarla resultará más caro.

Así, “el debate ya no está en la evolución del euríbor, sino en hasta dónde se subirán los diferenciales y cuanto tiempo se tardará en eliminar esta referencia de las ofertas hipotecas” prosigue Alemany.

Se habla en este sentido de dos diferenciales alternativos:

Por un lado, el  IRS (Interest Rate Swap), un índice a cinco años que refleja los tipos de interés sin prima de riesgo y que fue la propuesta realizada por el Banco de España. Esto permitirá a la banca asegurarse ingresos altos durante periodos de tiempo más largos, que con el euríbor, referenciado a seis meses o a 12. Pero el nuevo índice podría estar en torno al 5%.

Por otro lado, el IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios), que marca el tipo de interés medio de las ofertas hipotecarias a tipo variable concedidas por las propias entidades financieras con un plazo superior a tres años. También es más estable que el euríbor, y más caro, aunque su diferencial suele ser menor al 1%. La brecha entre el IRPH y el euríbor al cierre de 2011 es sustancial: el primero superaba al segundo en 1,6 puntos porcentuales.

En cuanto al primero también es más caro que el euríbor pero más estable, es decir, que el un nuevo hipotecado que adopte este tipo pagará cuotas más estables a lo largo de la vida del crédito, pero también serán más elevadas que si las tuviera con el euríbor. El hecho de que también sea a plazos más largos implicará que se beneficiará más tarde de las bajadas.

Si finalmente se llega a producir el cambio habrá que resolver determinadas dudas que se plantean.

Por un lado, cuándo entrará en vigor el nuevo indicador y cuándo empezará aplicarse en los nuevos créditos hipotecarios. ¿Cuándo empezarán las renegociaciones del nuevo interés a pagar?

Desde HelpMyCash.com aconsejan a los nuevos hipotecados que eviten las hipotecas referenciadas a IRPH por la posible aparición del IRS, que podrían tener que ser renegociadas, con altas probabilidades de subir su tipo de interés.

Además, aunque esto no pasara, el euribor seguirá siendo más bajo que el IRPH, sobre todo ahora que las hipotecas están subiendo. (El IRPH se calcula haciendo la media entre los intereses de las hipotecas concedidas en los últimos 3 años).

Ileana Izverniceanu, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), recuerda que habrá que esperar al mes de abril cuando entre en vigor el IRS para saber si los bancos ofrecerán euríbor e IRS o solo este último. Desde la organización se teme que haya “poco margen de negociación”, aunque estarán muy atentos para ver si hay subidas injustificadas y, especialmente, concertadas.

publicado por Cristina Casillas 27.02.2011,  tomado de Finanzas.com

 

La subida de las pensiones, neutralizada por el nuevo IRPF y sin margen de acción

La nueva tributación del IRPF no sólo va a mermar la nómina de los trabajadores por cuenta ajena, sino también afectará las pensiones que superen los 9.000 euros anuales. A pesar de la subida del 1% por parte del Gobierno de Rajoy, los nuevos tipos se comerán parte de esa subida en la mayoría de los casos y, en otros, una pérdida del poder adquisitivo con respecto a 2011.

Así, el Ministerio de Empleo y Asuntos Sociales ha enviado una carta a los 853.072 perceptores de las pensiones más altas en la que les explica cómo les va afectar la subida del IRPF aprobada en diciembre del año pasado para reducir el déficit.

De esta manera, la pensión más alta del Sistema se queda en 2.016,55 euros al mes, tras aplicarle una retención del 20,07 %, frente a los 2.522,98 que se fijó como cuantía máxima a finales de 2011.

Según Empleo, por tipo de prestaciones, el cambio en el IPRF repercutirá en mayor medida sobre los perceptores de una pensión de jubilación (729.984 casos), seguidos de los titulares de una pensión de viudedad (95.191); incapacidad (27.200) y favor familiar (697).

Los técnicos de Hacienda (Gestha) destacan que la actualización de las pensiones apenas se notará en el bolsillo de los jubilados, y en algunos casos se verá incluso neutralizada por la subida de impuestos.

De este modo, y según sus cálculos, en España hay más de un millón de pensionistas (el 13,4% del total) que, al percibir prestaciones por encima de los 22.000 euros durante el pasado año, verán eclipsada su revalorización y terminarán perdiendo poder adquisitivo durante el próximo año.

Esto es así porque la revalorización de las pensiones es del 1% frente a la subida en el tramo del IRPF que es del 2%.

Tampoco es para tirar cohetes la situación de los pensionistas que ganen entre 9.500 y 17.700, ya que el incremento de la retención es del 0,75%, frente al 1% de la revalorización.

La pensión media de jubilación del sistema de la Seguridad Social es de 938,99 euros mensuales, que es poco más de 16.000 euros brutos anuales, mientras que la pensión media es de 824,56 euros, 13.550 euros anuales.

¿Hay mecanismos para deducirme en la próxima declaración de la renta?

Poco margen de acción tienen los pensionistas para neutralizar el nuevo IRPF. Las dos opciones más habituales para rebajar la factura con Hacienda es la adquisición por vivienda habitual y la aportación a planes de pensiones.

El primero por edad y por financiación del mercado no es una opción. El límite máximo deducible se encuentra en 9.015 euros anuales
En cuanto al segundo, desde 2007 y a partir de 65 años el límite fiscalmente deducible es de 12.500 euros anuales, siempre y cuando, y aquí viene la letra pequeña, no se haya iniciado el cobro de la prestación. Así que para aquellos que ya estén completando su prestación con un plan de pensiones tampoco pueden beneficiarse de ello.

publicado el 28.02.2012 por Cristina Casilla en Finanzas.com

Recibir parte del salario en especie para sortear la subida del IRPF

Como en el actual entorno económico es difícil que las empresas puedan proponer un aumento directo a sus empleados, la alternativa es ofrecerles cobrar una parte en beneficios sociales, libres de impuestos.

Con esta fórmula, un empleado con un salario medio podría disponer de 1.600 euros más al final del año.

Actualmente, el pago en especie es la única vía a la que legalmente puede acudir un trabajador para mejorar su poder adquisitivo. Para la empresa, no supone más que una gestión diferente de las nóminas, a medida de las necesidades individuales de sus empleados y una potente herramienta de motivación.

Flexibilizar el salario es una tendencia al alza, ya que los beneficios sociales permiten ahorrar en impuestos. Al bajar la base imponible, al trabajador se le aplica un tipo impositivo más bajo, lo que redunda en una menor retención cada mes, y al final del año en el pago de una cantidad menor del impuesto del IRPF.

Con el aumento del IRPF, esta fórmula todavía cobra mayor sentido. Una disminución de la base imponible puede suponer que a un trabajador se le aplique un tipo impositivo inferior. En términos económicos, esto puede significar un ahorro considerable de impuestos.

Un trabajador que cobre el salario medio, situado en 22.511 euros al año, y tenga un hijo menor de tres años, podría ver aumentado un 7,3% su poder adquisitivo cobrando en especie gastos como la guardería, el transporte, el ordenador o el restaurante, y descontando esta cantidad de la nómina. Al final del año, este trabajador dispondría de una retribución neta disponible de unos 14.000 euros, después de impuestos, ya que el tipo impositivo que se le aplicaría es del 4%.

En cambio, la fórmula generalizada de cobrar el salario íntegro y pagar los gastos con posterioridad, impide beneficiarse de las exenciones fiscales que la ley prevé para los beneficios sociales. Al final del año, un trabajador con el mismo salario y los mismos gastos, acabaría disponiendo de una retribución neta disponible de unos 12.400 euros después de impuestos, y se le habría aplicado un tipo impositivo del 10%.

Otros gastos susceptibles de deducción fiscal son: la formación, el seguro médico, el seguro de accidentes o las aportaciones a planes de pensiones.

 

27/02/2012- FINANZAS.COM

Causas por las que le pueden quitar la prestación por desempleo

Raquel Pascual – 21/02/2012 – 13:33

¿Qué hay que hacer en España para que la autoridad laboral decida que retira para siempre la prestación por desempleo de un parado? La realidad es que, en la mayoría de los casos, las extinciones de estas ayudas están motivadas por la detección de fraude en el acceso al cobro. Si bien también se pueden retirar definitivamente por un reiterado y constante rechazo de una oferta de empleo “adecuada” hasta en tres ocasiones; o por una insistencia similar en la negativa a participar en un programa formativo, entre otros motivos.

Estas son las causas tipificadas por la ley para la extinción definitiva de una prestación por desempleo:

1. Si se agota el periodo al que se tiene derecho para cobrar esta prestación.

2. Por fallecimiento del beneficiario; o que éste pase a ser perceptor de una pensión por jubilación o incapacidad permanente (en este último caso se puede optar entre una u otra prestación).

3. Si el beneficiario realiza un trabajo por cuenta ajena durante doce o más meses; o la realización de un trabajo por cuenta propia durante 24 o más meses.

4. Cuando el perceptor de la prestación cumple de la edad ordinaria de jubilación, salvo que no tenga derecho a esta pensión.

5. Cuando se impone al beneficiario una sanción por cometer una falta muy grave, consistente en: obtener fraudulentamente prestaciones indebidas o de cuantía superior a las que le corresponden; si se produce connivencia con el empresario para el cobro de la ayuda; se compatibiliza el percibo de la prestación con trabajo por cuenta propia o ajena, salvo en el caso de trabajo a tiempo parcial; o la no aplicación de las ayudas de fomento del empleo percibidas por los trabajadores.

6. En el caso de que se sancione al beneficiario por reincidir por tercera vez en el rechazo de una oferta de “empleo adecuado” o la negativa a participar en trabajos de colaboración social, programas de empleo o en acciones de promoción, formación y reconversión profesionales (todas ellas son faltas graves). La reincidencia por tercera vez de una de estas sanciones se calcula habiéndose cometido la infracción anterior en los doce meses anteriores.

7. Cuando se sanciona al perceptor por cometer cuatro veces una infracción leve (no comparecer ante las oficinas de empleo o agencias colaboradoras cuando se requiera; no renovar la demanda de empleo en tiempo y forma, salvo causa justificada; no presentar en plazo, salvo causa justificada, el justificante de haber comparecido para cubrir las ofertas de empleo facilitados; o no cumplir las exigencias de búsqueda activa de empleo del compromiso de actividad). En este caso la reincidencia también se calcula habiéndose cometido la infracción anterior en los doce meses previos.

8. Por no comunicar la baja cuando se producen situaciones de suspensión o extinción del derecho, o se dejan de reunir los requisitos para su suspensión.

Pero además existen otras causas por las que los responsables de los Servicios Públicos de Empleo pueden decidir una suspensión solo temporal de la prestación, entre las que destacan el traslado al extranjero, la realización de un tabajo por cuenta ajena de duración inferior a doce meses o por cuenta propia de menos de 24 meses; o ser sancionado por cometer al menos una vez cualquiera de las acciones señaladas arriba como infracciones leves o graves.

La suspensión temporal por sanción, además de la interrupción del cobro de la prestación por el periodo que decida la autoridad laboral, supondrá la reducción de la duración de la prestación reconocida entre uno y seis meses.

Tomado del país digital.